Uno de los recuerdos más claros de mi infancia es el de mi mamá lavando los fines de semana escuchando música a todo volumen. Desde el cuarto de lavado salían canciones con un estilo seductor, irreverente y hasta tétrico como «A quién le importa», «El Rey del Glam», y «Ni tú ni nadie» de Alaska y Dinarama. En ese momento no lo entendía, pero había algo en esas canciones que sonaba diferente y decían cosas más interesantes que otras canciones de la época. Desde ese entonces, he sido un seguidor de Alaska en sus diferentes agrupaciones, por lo cual fue una grata sorpresa saber que volvería a tocar en tierras mexicanas en 2025.
Momentismo absoluto
Alaska se ha presentado en múltiples en ocasiones en diferentes recintos de la Ciudad de México con su agrupación Fangoria, la cual existe desde 1990 y se caracteriza por un uso marcado de sintetizadores y una pauta más electropop. Su presentación más reciente ocurrió el año pasado en el Teatro Metropolitan con capacidad aproximada de 3,000 personas, agotando las entradas de la primera de sus dos fechas.
Este año, el recinto elegido fue el Palacio de los Deportes. Un salto ambicioso, pero mal calculado, lo cual resultó en una baja asistencia. Empezando por la capacidad del Palacio de los Deportes el cual puede albergar hasta 22,000 personas. Adicionalmente, Fangoria promocionó «invitados especiales» entre los que se destacaba María Daniela y Su Sonido Láser, lo cual desincentivo la compra de boletos más que alentarla. Fangoria es un artista con un público fiel y apasionado: quieren verla brillar con luz propia, no siendo parte de una kermés o un festival de one hit wonders como el 90’s Pop Tour. Finalmente, la hora y logística del concierto, el cual estaba anunciado para iniciar a las 6pm y no era claro si otros artistas fungirían como teloneros o compartirían escenario. La única contenta con esa hora era María José, quien por fin va poder llevar acostar a sus hijitas temprano.

Electricistas: Luisa Almaguer, Zemmoa y María Daniela encienden las primeras luces
Antes de que Alaska apareciera en escena, el domo comenzó a vibrar con un preámbulo muy queer y electro que funcionó permitió a los asistentes elegir lugares.
Luisa Almaguer fue la primera de tres invitadas especiales y ofreció un breve pero hipnótico número que funcionó como prólogo de la noche. Lo íntimo y lo queer se mezclaron para envolver al público en un ambiente casi ritual.
Zemmoa fue la segunda invitada la noche con un set provocador y doloroso entre los que destacaron «Sicilia», «Mi Amor Soy Yo», «Pendejo» y «Te enterraré el tacón». Es la primera vez que escuchaba a Zemmoa, a pesar de su limitada voz y sonido, son su presencia y la honestidad del mensaje de sus letras lo que me cautivaron. Siempre estoy abierto a los mensajes de amor propio, en espacial cuando vienen de artistas LGTB. No puedo decir más que Wow! Estalló una luz.

La tercera y última invitada fue María Daniela y su Sonido Lasser, un dúo techno pop que a estas alturas vive sin pagar renta en el inconsciente colectivo de la cedemequeños. A pesar de sus constantes faltas de aire y olvidar sus propias letras, MDYSSL logró sacudir a la audiencia con temas como «Qué triste», «Pobre estúpida» y «Chicle de menta».

Absolutamente: El Show de Fangoria
El show de Fangoria comenzó a las 9:15 p.m (a la Hora y Cuarto). Alaska apareció resplandeciente envuelta en un traje dorado, con un aire de diva galáctica. Su cabello largo y voluminoso recordaban a su época punk.
El show tuvo una estructura sencilla compuesta de dos bloques, con un intermedio y un encore que nos transportó a diferentes épocas de su carrera. Contó con tres cambios de vestuario –cada uno más brillante y teatral que el anterior–, un cuerpo de baile andrógino y luces que oscilaron entre lo disco y el new wave.
El concierto inició con sanguinario de Carnes, huesos y tú para dar lugar a Momentismo absoluto, Mi Burbuja vital y Espectacular. y finalmente aligerar la energía del público con Electricistas y Hombres.

Fangoria cierra este primer bloque con temas que pone a bailar y brincar al público: Un poco de todo y Absolutamente. Es en este bloque cuando Alaska sentencia «vamos a ir un poco atrás en el tiempo» que sonaron los acordes introductorios de Cómo pudiste hacerme esto a mi, y que los fans –que hasta entonces habían permanecido un poco apagados– se pusieron a bailar y brincar como una leyenda del tamaño de Fangoria ameritaba.
Un medley inicia con Deseo Carnal, en la que un solo de saxofón (cortesía de la invitada Tavi Gallart) arrancó aplausos por su destreza musical. Alaska desaparece del escenario por primera vez.

Rey del Glam: El Segundo Bloque
El segundo bloque del concierto comienza con Perlas ensangrentadas y Alaska vestida con un nuevo conjunto, con patrones plateados y dorados. Le siguen temas como Geometría polisentimental, Historias de amor y La pequeña edad de hielo, un tema que en palabras de Fangoria habían dejado de tocar, pero la noche lo ameritaba.
El público empezaba a presentir el final del concierto cuando interpreto algunos de sus éxitos más recientes como No sé qué me das, Retorciendo palabras y Dramas y comedias.

El clímax absoluto llegó con la última canción del concierto. Ni tú ni nadie encendió la chispa colectiva. El Palacio iluminado por luces azules aplaudía al compás mientras cientos de celulares se alzaban para grabar el momento. Me sorprendió que fuera hasta este punto que el público lo dio todo. Tal vez por la edad, tal vez por la vibra contenida de la noche, la audiencia permaneció en modo contemplativo durante buena parte del setlist.
Alaska desapareció brevemente del escenario dejando a todos en suspenso, pero los gritos no se hicieron esperar: el público sabía qué faltaba y lo pidió a gritos.
Bailando: El Encore
Como era de esperarse, Fangoria regresó para el encore con A quién le importa, un himno generacional. Curiosamente, en lugar de desatar un frenesí, más que bailar, muchos aficionados se apresuraron a capturar en video la interpretación de Alaska, quien ahora lucía su atuendo negro con estrellas final. Quizá por la importancia casi sagrada de la canción, todos querían llevarse un recuerdo digital de ese momento histórico en el que cantaba su canción más emblemática. Alaska, a sus 62 años, seguía dueña absoluta del escenario, cantando con pasión intacta mientras sonreía ante las decenas de cámaras encendidas.

Para cerrar con broche de oro, Fangoria nos regaló Rey del Glam. Este último número donde por fin, todos bailaron y aplaudieron sin reservas, dejándose llevar por el ritmo glam rock que puso a Alaska en la escena musical. Con la audiencia de pie y ovacionando, Alaska recogió un peluche de Dr. Simi que voló desde las gradas y exclamó con una inocencia casi infantil «¡Un Dr. Simi!», provocando risas y gritos.
Acto seguido, anunció «vamos, una más» antes de entonar los últimos acordes de la noche. Al finalizar Rey del Glam, Fangoria, sus bailarines y músicos se juntaron al frente del escenario para tomarse de la mano y hacer una reverencia de despedida. El show finalizaba a las 11:00 pm y la noche retro llegaba a su fin, mientras ellos prometían continuar la fiesta en Guadalajara al día siguiente
Retorciendo Palabras: El legado de Fangoria
Fangoria es una figura sumamente importante en el mundo de la música. Con el paso de los años se convirtieron en un referente de la comunidad LGBT. Su base de fanáticos hoy ronda los cincuenta años: hombres y mujeres que crecieron con sus himnos de libertad, afirmación y melodrama en tecnicolor.
Desafortunadamente esa noche en el Palacio, su historia y legado no bastaron para llenar el recinto: la parte superior estaba cerrada y el aforo rondaba la mitad. No fue un fracaso, pero sí un recordatorio: Fangoria convoca a un público muy particular, pero un público fiel y profundamente apasionado.
Por parte de Fangoria, el show fue impecable. Una banda legendaria que aún tiene la capacidad de dar un concierto en plena forma. Alaska demostró por qué sigue siendo una diva del pop transgresora, cambiando de vestuario en tiempo récord, cantando y bailando con la misma energía de siempre. Ojalá sus fanáticos mexicanos pudieran mantenerle el paso.


Comentarios
Una respuesta a “Ni tú ni nadie: Fangoria regresa a México”
De mis conciertos favoritos 🤟🏼